-¿Me diras que es todo?- pregunté quitando de mi boca el cigarrillo que acababa de encender, la mujer de mirada castaña y seria no hizo ningún ademán de estar arrepentida de lo que acababa de lanzarme.
-Así es Charles, las cosas no serán siempre de la manera que tú deseas- sentenció mirando hacía el suelo y removiendo un travieso mechon de su cabello que le cubría el rostro, en ese instante simplemente desee tomarla en mis brazos y robarle hsta el último suspiro de su alma para después maldecirla por lo que me hacía, pero me contuve de una manera extraordinaria, tome una bocanada de humo antes de hablar.
-Si tan sólo comprendieras lo que es el deseo para mi- dejé salir el humo de mi boca, creando figuras misteriosas a la luz del farol que nos acobijaba.
-Y si tú supieras lo que es el amor- me respondió lanzandome una mirada llena de odio, la cual respondí con una sonrisa cargada de ego.
-¡Claro que lo conosco!- de nuevo una bocanada de mi cigarrillo- Lo conosco desde el día en que te ví-arroje el cigarrillo al piso y me acerqué con familiaridad a tomarla de la barbilla, ella me negó el gesto haciendose a un lado -has estado presente en mis pensamientos cada día desde no sé cuántas lunas.
-¿Te sirve esa frase con las demás mujeres?- pregunto tomando mi mano con una fuerza que nunca había sentido en ella, su mirada estaba a punto de estallar en un llanto iracundo -¡Dime! ¿Te funciona? -unas cuantas lágrimas corrieron por su mejilla, las preguntas que me lanzó las sentí cómo balas perforando mi pecho, haciendome quedar petrificado.Ella soltó mi mano y se cubrió el rostro para limpiarse las lágrimas...
-Así es Charles, las cosas no serán siempre de la manera que tú deseas- sentenció mirando hacía el suelo y removiendo un travieso mechon de su cabello que le cubría el rostro, en ese instante simplemente desee tomarla en mis brazos y robarle hsta el último suspiro de su alma para después maldecirla por lo que me hacía, pero me contuve de una manera extraordinaria, tome una bocanada de humo antes de hablar.
-Si tan sólo comprendieras lo que es el deseo para mi- dejé salir el humo de mi boca, creando figuras misteriosas a la luz del farol que nos acobijaba.
-Y si tú supieras lo que es el amor- me respondió lanzandome una mirada llena de odio, la cual respondí con una sonrisa cargada de ego.
-¡Claro que lo conosco!- de nuevo una bocanada de mi cigarrillo- Lo conosco desde el día en que te ví-arroje el cigarrillo al piso y me acerqué con familiaridad a tomarla de la barbilla, ella me negó el gesto haciendose a un lado -has estado presente en mis pensamientos cada día desde no sé cuántas lunas.
-¿Te sirve esa frase con las demás mujeres?- pregunto tomando mi mano con una fuerza que nunca había sentido en ella, su mirada estaba a punto de estallar en un llanto iracundo -¡Dime! ¿Te funciona? -unas cuantas lágrimas corrieron por su mejilla, las preguntas que me lanzó las sentí cómo balas perforando mi pecho, haciendome quedar petrificado.Ella soltó mi mano y se cubrió el rostro para limpiarse las lágrimas...
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