Siempre tendremos a Londres
La fila era larga, al parecer la novela tenía más exito de lo que pensé, ya que eran varias las personas que buscaban poseer una copia autografiada por la autora que esa tarde se presentaba en la libreria local. Sonreí, en verdad me entusiasmaba volverte a ver. El viento frio londinense me obligo a subir mi bufanda para cubrir mis mejillas, frote mis manos intentando darles calor, simplemente no me acostumbraba al clima a pesar de llevar un par de años viviendo en la ciudad que tanto llegamos a amar en las letras que alguna vez compartimos. La persona frente a mi encendió un cigarro, el aroma me hipnotizo y me hizo desear uno, aunque llevar casi 10 años sin probar uno por la promesa que te había hecho, el antojo no desaparecia. En al puerta de la libreria comenzó a haber movimiento, curioso, como todos lso demás, desee ver lo que sucedía. Llegando en un Jaguar color negro, un amujer de cabello castaño, largo y un saco de lana bajaba para entrar, sentí nervios en mi interior y un...